Imprimir

Parque Nacional de Jericoacoara
Jericoacoara

Parque Nacional de Jericoacoara

Jericoacoara aún conserva mucha de la sencillez del pueblo de pescadores que fue durante muchos, y es este carácter agreste y natural, con poca infraestructura, su mayor atractivo como destino turístico. Ubicadas a 300 kilómetros de Fortaleza, a las paradisíacas playas de Jericoacoara sólo se accede en vehículos todo terreno, que atraviesan las dunas de arena blanca hasta llegar al poblado. El sitio ha logrado mantener su postal natural gracias a que se encuentra en plena reserva natural.

Breve historia del Parque Nacional de Jericoacoara

El Área de Protección Ambiental en la playa de Jericoacoara fue creada en octubre de 1984 por el Gobierno del Estado de Ceará, para proteger el patrimonio natural de la región. Esta área protegida contaba con 200 kilómetros cuadrados de extensión, teniendo como límites la playa Preá al este y la playa Guriú al oeste. Pero para evitar una mayor destrucción ambiental, el instituto IBAMA junto con el gobierno estatal y la Prefectura, transformaron la zona en el Parque Nacional de Jericoacoara.

El Parque tiene una superficie de casi 6.300 hectáreas y fue creado en febrero de 2002 con el objetivo de proteger los ecosistemas costeros, así como asegurar la preservación de sus recursos naturales. Todo el encanto y la naturaleza de Jeri, como la llaman los lugareños, se hizo famoso debido a la destacada mención de medios de prensa de gran difusión, como The Washington Post, Terra y Discovery Channel.

Protección ambiental en el Parque Nacional de Jericoacoara

Caballito de mar en Jericoacoara

Esta área ambiental incluye extensas playas, manglares, lagunas, dunas y una colina de 93 metros de altura, que se conoce con el nombre de Serrote, en cuya base se asienta la famosa formación rocosa con forma de arco: la Pedra Furada. Una de las mayores atracciones del parque es el Río Camboa de Mangue Seco, que constituye el hábitat natural para el caballito de mar, en sus tres variantes amarillo, rojo y pardo. También es el hogar de 38 especies de aves regionales, algunas de ellas no se encuentran en otros sitios y están en peligro de extinción.

Jericoacoara tiene un ecosistema muy frágil, que es controlado por el mismo IBAMA. La construcción de rutas y caminos, así como cualquier tipo de pavimentación, la pesca predatoria, la caza y cualquier forma de contaminación están prohibidos en toda la extensa área que protege el parque.  Además, las casas que se construyen no pueden tener más dos plantas. Las autoridades del parque aconsejan que no se tire basura en las playas, en las dunas, ni en cualquier otro sitio que no sea un bote de basura, evitar el tráfico de vehículos por la costa y sobre todo en las dunas, y denunciar los casos de pesca predatoria y caza.

Imprimir
© 2007 - 2020 Todos los derechos reservados Viaje a Brasil | www.viajeabrasil.com