Ecoturismo en Joao Pessoa: el Proyecto Peixe Boi

Ecoturismo en Joao Pessoa: el Proyecto Peixe Boi

Practicar el ecoturismo en Joao Pessoa es una buena manera de disfrutar de esta ciudad dotada de hermosas playas, perfectas para los deportes acuáticos, pero también para tomar deliciosos baños.

Bendecida con 138 kilómetros de costas, esta ciudad cuenta con espectaculares playas de aguas tranquilas y viento constante, ideales para la práctica de deportes náuticos como kitesurf, surf, además del buceo. Las piscinas naturales formadas por corales, de Picãozinho y la Ilha de Areia Vermelha, sirven como escenarios para la práctica del buceo. Fuera del agua, sus arenas blancas atraen a los aficionados al volei de playa.

La ciudad es una de las más pequeñas y antiguas del nordeste y cuenta con una cantidad de edificios históricos, como el Convento de San Antonio, la Casa de la Pólvora, la iglesia de San Francisco, el Museo Cultural Saeipa o el Faro de Cabo Blanco.

Las calles y plazas de la ciudad están adornadas con árboles ornamentales y frutales y dispone de una reglamentación municipal que limita la altura de las construcciones.

Además de los atractivos culturales y deportivos, Joao Pessoa cuenta con uno de los principales proyectos de conservación ambiental del Brasil, el Proyecto Peixe-boi, que es un proyecto destinado a preservar a una de las criaturas más amenazadas de los ríos del mundo, el manatí o peixe-boi, como se conoce en Brasil.

El Proyecto Peixe Boi

El Proyecto Peixe Boi

Ubicado a 84 kilómetros de Joao Pessoa, en la Barra de Mamanguape, declarada área de protección ambiental, esta reserva natural cuenta con una villa de pescadores que conviven con el santuario natural de los manatíes. A esta reserva se remiten todas las crías de manatí encontradas en el país.

Para la observación de estos amables animales se ha instalado un mirador de madera que permite además acompañar los cuidados que reciben en la zona de rehabilitación.

La reserva fue construida por IBAMA, para preservación y manejo del manatí, además de ofrecer visitas guiadas al santuario. Los visitantes pueden observar a estos mamíferos desde el mirador o realizar una excursión en canoa para apreciar a los manatíes más de cerca.

Estos mamíferos son sumamente mansos y se muestran favorables a la observación, pero de todas formas, resulta muy importante que el ecoviajero se abstenga de tocarlos u ofrecerles alimentos, pues estos pueden dañar el organismo de estos animales o perjudicar el programa de rehabilitación que se lleva a cabo con ellos, para lograr reinsertarlos en su hábitat natural para repoblar las aguas con esta especie en serio riesgo de extinción.

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1 Comentario
  • Isabel Arias- Jueves 3 de mayo de 2012

    Seria bueno que la gente se asocie para trabajar cooperativamente ya que el turismo no solo es extrajero sino tabien local, que puede ser de vacaciones o de negocios, ya que en muchos pueblos de latinoamerica los habitantes obtienen sus ingresos en su mayoria de las labores turisticas, y todo esto como una alternativa para su desarrollo socio-economico. En muchos de los casos el ecoturismo esta tomando ventaja para captar la atencion de los turistas y ademas lugares simples pero unicos en el mundo en donde los turistas puedan llevarse una buena perspectiva del sector y atraer mas turistas con su buena recomendacion.

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